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Lisboa, la capital del país, es el centro de una región variada, entre Leiria y Setúbal. Con muchos parques y reservas naturales, además de numerosos monumentos clasificados por la Unesco como patrimonio mundial, es una de las regiones más interesantes. Hay pocas capitales europeas que disponga, como Lisboa, de río y mar. Y sólo en ella podríamos encontrar tan bellos edificios manuelinos como la Torre de Belén o el Monasterio de lo jerónimos. Aquellos que busquen la belleza en la moderna arquitectura, también podrán regalarse la vista en el parque de las naciones, escenario de la última exposición general del siglo XX, con edificios firmados por nombres como Álvaro Siza. La ciudad, rica en opciones, ofrece actividades para todos los gustos: locales con fado, discotecas junto al río, barros medievales como Alfama y Mouraria, el Centro Cultural de Belén, la Fundación Calouse Gulbenkian. Si quiere descansar y relajarse, desde el castillo o desde cualquiera de los numeroso miradores, podrá ver los tejados rojos de la ciudad de Pessoa, con su plazas y estatuas y, a lo lejos, el Tajo, la plaza de comercio y el puente 25 de Abril.
Los festivales gastronómicos y las rutas del vino abundan en toda la región, donde el visitante no tendrá tiempo para aburrirse. Balnearios en Estoril, la romántica sierra de Sintra, ciudad patrimonio mundial, con sus palacios y su frondosa naturaleza. El monasterio de Batalha, también patrimonio mundial, mandado construir en 1385, con su sorprendente bóveda y su leyenda, donde descansa D. Henrique el Navegador. La ciudad de Tomar, cuna de los Templarios, posee un castillo y un sinagoga que no puede perderse, como tampoco debe dejar de visitar el edificio más antiguote la ciudad, la Charola, otro patrimonio mundial, construido en el s. XII. En Óbidos, la "villa de las reinas", podrá tomar la típica ginjinha, antes o después de acercarse a sus iglesias y, por encima de todo, al castillo, convertido hoy en parador, quizá el más romántico del país.
Pero si prefiere la playa, encontrará a su disposición playas como las de Azenhas, la de las Maças, la playa Grande, Guincho y todas las de la línea de Estoril. La costa de la Caparica, la Arrábida o la península de Troya, aunque quedan al otro lado del Tajo, son también muy recomendables. Y si, una vez en la playa, desea sentir aún más el contacto con al naturaleza, puede hacer nudismo en Meco, al sur de Lisboa, o nadar entre delfines cerca de Setúbal.
La oferta de alojamineto es amplia, de acuerdo con la importancia de la región. Aquí encontrará hoteles, hostales, casas y apartamentos de todo tipo |